
Lunes IX Semana de Tiempo Ordinario
Lunes IX Semana del Tiempo Ordinario-Ciclo A
1/Junio/2026
Evangelio y Reflexión Diaria desde la Catedral
🎧 Escucha el Evangelio de hoy
Evangelio según san Marcos (12,1-12):
«La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.»
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia.» Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»?»
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.
Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.
✨Reflexión:
Queridos hermanos y hermanas, bienvenidos al Evangelio de hoy.
La parábola que hoy nos presenta Jesús es una llamada a examinar nuestro corazón. Dios ha plantado una viña hermosa: nuestra vida, nuestra familia, nuestra comunidad y la misma Iglesia. Todo cuanto tenemos es un regalo suyo.
Sin embargo, los labradores de la parábola olvidaron que eran administradores y comenzaron a comportarse como dueños. Algo parecido puede sucedernos cuando pensamos que no necesitamos a Dios, cuando vivimos solamente para nuestros intereses o cuando rechazamos las inspiraciones que el Señor nos envía.
Los criados enviados por el dueño representan a los profetas. El hijo amado representa a Jesucristo. Dios nunca se cansó de buscar a su pueblo. Y tampoco se cansa de buscarnos a nosotros.
Hoy el Señor nos invita a preguntarnos: ¿estoy dando los frutos que Dios espera de mí? ¿Escucho su voz? ¿Acojo a Cristo en mi vida?
La piedra rechazada se convirtió en piedra angular. Lo mismo sucede con Cristo. Quien lo recibe encuentra fundamento firme para construir su vida. Quien lo rechaza termina edificando sobre arena.
Pidamos hoy la gracia de vivir como buenos administradores de los dones recibidos, produciendo frutos de amor, servicio y fidelidad.
Amén.
